Astrología de epiciclos

No me canso de ver enfoques que están encerrados en su lógica, en supuestos y teorías falsas, en cosmovisiones obsoletas, en principios metafísicos rígidos y reduccionistas. Me gusta llamarlas ‘disciplinas de epiciclos’ en honor al esfuerzo por hacer lógico lo que estaba empírica y estructuralmente errado.

La lógica, tal como se entiende comúnmente, es propia del método deductivo y tiene un límite muy grande: depende siempre de un modelo teórico. Sin la experiencia un modelo teórico corre el riesgo de quedarse encerrada en sí misma. Su margen de mejora sólo puede ser robustecerse técnica y lógicamente, organizarse internamente, reproducirse endogámicamente.

Un conocimiento eminentemente lógico puede ser válido internamente pero si quiere predecir y explicar el mundo observable tiene que ser válido externamente. Pero esto no pasa. Sí, también hay una astrología de epiciclos.

Son astrologías que no caen en errores deductivos (o lo hacen poco) pero caen sistemáticamente en errores inductivos pues no practican la observación y experimentación controlada de sesgos.

Y es que el conocimiento, en general, se nutre del proceso que activa una dialéctica sapiencial, un ciclo fundamental:

hipotético — inductivo/experimental — lógico/deductivo/técnico

Es por ello que la astrología necesita incluir a la experiencia y a la observación. Invitemos a nuestro mundo a la ciencia, a sus métodos cuantitativos y cualitativos, a su enfoque experimental y correlacional, a su corpus actualizado de conocimientos.

Cuestionar los modelos teóricos y paradigmas astrológicos no solamente es cosa de los postmodernistas. Ese es el trabajo de la ciencia, a su manera, pues no cuestiona con lenguaje y sociología sino con hechos y rigor. Su motivo para cuestionar no es el relativismo del constructo social sino el interés genuino por la relación entre lo observado y esperado.

Así pues, no repitamos como loros. Repitamos como científicos: repliquemos. Cuestionemos, curioseemos, exploremos, investiguemos, experimentemos, contrastemos. Con rigor.

Una experiencia de una persona, aunque valiosa en su medida, no vale nada como conocimiento que aspire a deducirse de él pues puede proporcionar algo sesgado y estadísticamente anecdótico. No obstante, se puede hacer un ejercicio inductivo controlado y más riguroso que una sola opinión.

¿Te interesa una astrología relacionada con la realidad contrastable? Apúntate al experimento astrológico y/o propónselo a los astrólogos que conozcas: https://astrologiaexperimental.com/experimento/

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.